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17 de enero de 2016
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Pedro Ferrer

Canadá recuerda a las víctimas del Holocausto con un Monumento Nacional

El Monumento Nacional del Holocausto de Ottawa (Canadá) rinde homenaje a los seis millones de judíos asesinados por los nazis y sus colaboradores durante la Segunda Guerra Mundial, así como a todas las demás víctimas de un régimen que exterminaba a gitanos, homosexuales y a cualquier otra persona que no encajase en su ideario político y religioso. También representa un tributo al coraje de los hombres, mujeres y niños que, huyendo de la masacre, fueron capaces de llegar finalmente a suelo canadiense.

Hormigón visto y cielo azul entre los muros triangulares del Monumento Nacional del Holocausto de Studio Libeskind

Vista aérea del Monumento Nacional del Holocausto de Ottawa, con su planta en forma de estrella de David

 

Este impresionante símbolo de 3.200 m2 –ideado por la firma estadounidense Studio Libeskind– está situado en la esquina de las calles Booth y Wellington, frente al Museo de la Guerra de Canadá, al que conecta con el centro histórico de la capital.

Acceso iluminado entre muros de hormigón del Monumento del Holocausto de Studio Libeskind al anochecer, en Ottawa

Volúmenes triangulares de hormigón del Monumento Nacional del Holocausto al atardecer, junto a una avenida de Ottawa

Monumento del Holocausto de Ottawa visto desde lo alto con la ciudad al fondo, de Studio Libeskind

Vista aérea del monumento de Studio Libeskind junto al río y el centro de Ottawa

Tomando como base arquitectónica la estrella de David, el monumento se desarrolla en seis volúmenes triangulares de hormigón visto. La estrella sigue siendo el símbolo de los judíos y era la marca obligatoria que les exigían llevar bien visible los nazis para poder identificarlos. Se convierte así en una alegoría del exterminio y la intolerancia, pero también de la esperanza.

Muro de hormigón inclinado con escalera iluminada y una visitante en el patio del Monumento del Holocausto de Ottawa

En vertical muestra dos planos físicos con distinto significado. El ascendente es una metáfora del futuro, mientras que el descendente conduce a los visitantes a unas zonas diseñadas para la contemplación y el recuerdo. Allí encuentran un espacio de interpretación con la historia canadiense del Holocausto, un área central de reunión y el impresionante Cielo Vacío con su Llama de la Memoria: una torre triangular de 14 metros de altura a cielo abierto que encierra al visitante como una moderna catedral. La opresión de los inmensos bloques de hormigón desnudo frente a la visión prometedora de la libertad.

Visitante junto a un parapeto metálico entre muros de hormigón en el Monumento Nacional del Holocausto de Ottawa

Pasaje estrecho entre muros de hormigón abierto al cielo, con bancos de piedra, en el Monumento del Holocausto de Ottawa

Cámara de hormigón con un hueco bajo en el muro y bancos, en el Monumento del Holocausto de Ottawa

Patio del monumento con muro de piedra grabado y torre de hormigón, en el Monumento del Holocausto de Ottawa

A fin de evocar el ambiente de la época, el artista canadiense Edward Burtynsky incorporó fotografías de gran formato al hormigón. Son instantáneas sobrecogedoras en blanco y negro de los lugares del horror (campos de exterminio y bosques), un duro reflejo de la soledad y el desaliento.

Visitantes junto a un muro de hormigón inclinado con banderas al fondo en el Monumento del Holocausto de Ottawa

Plano de situación del Monumento del Holocausto de Studio Libeskind con su planta triangular en Ottawa Diagrama de usos del Monumento del Holocausto de Ottawa: orientación, reunión, contemplación y memoria