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14 de septiembre de 2018
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Pedro Ferrer

Cabaña Teitipac, una deconstrucción mimética para fundirse con la montaña

Adaptarse al paisaje. Fluir por la pendiente y mimetizarse con la vegetación. Sin estridencias, aprovechando el sustrato natural para añadir más belleza. Eso es lo que consigue LAMZ Arquitectura con su Cabaña Teitipac.

Terraza en voladizo con barandilla metálica y techo de madera iluminado en la Cabaña Teitipac, Oaxaca

Construida en las áridas colinas de San Antonio Teitipac, dentro del estado mexicano de Oaxaca, el proyecto respeta el arbolado existente de copales y encinas. En lugar de plantear una casa compacta, el programa se dispone en dos volúmenes separados que siguen el pronunciado desnivel, uno semienterrado hacia el sur y el otro elevado hacia el norte.

Cabaña Teitipac de LAMZ Arquitectura con terraza elevada sobre la ladera de colinas oaxaqueñas

Muro de piedra de la Cabaña Teitipac entre encinas secas y terraza metálica al fondo

El área privada, con una distribución en suite y revestida casi por completo de madera, potencia la idea de refugio, de gruta inusualmente cálida y acogedora en la montaña. Un abrigo que, sin embargo, descubre en uno de sus extremos un gran mirador panorámico en voladizo desde donde contemplar la naturaleza.

Dormitorio de la Cabaña Teitipac visto a través de un gran hueco en muro de piedra, con techo de vigas

Dormitorio con cama de madera y terraza abierta a las colinas en la Cabaña Teitipac

En cuanto al espacio público, queda organizado en el segundo volumen con la chimenea ocupando el lugar central y ejerciendo de separador de ambientes entre la cocina-comedor y la sala de estar. Aquí, los muros de piedra –elaborados con material de los propios montes– son el elemento predominante. Mientras que en el interior resaltan el aire rústico de la cabaña, en el exterior se funden cromáticamente con la ladera.

Cocina y comedor de la Cabaña Teitipac con chimenea de piedra central y techo de vigas de madera

Sala de estar de la Cabaña Teitipac con butaca de cuero, escritorio de madera y muros de piedra

Volumen de piedra de la Cabaña Teitipac con una esquina acristalada que deja ver el comedor

Escalera exterior junto al muro de piedra que sube a la terraza de la Cabaña Teitipac

La mínima intervención en el paisaje era fundamental para el arquitecto Luis Alberto Martínez Zúñiga. Por ello diseñó un pasillo exterior acristalado para conectar ambos volúmenes. Su fino esqueleto de acero no enturbia las vistas a su través y juega con el concepto difuso de dentro y fuera que también observamos en los cuerpos principales de la vivienda. Así mismo, las escaleras son un reflejo mimético de la inclinación natural del terreno más allá de su valor utilitario.

Fachada acristalada de la Cabaña Teitipac junto a un árbol y un tramo de escalera de piedra

Entrada de la Cabaña Teitipac entre vidrios que reflejan la montaña, con peldaños de piedra

Terraza volada de la Cabaña Teitipac sobre la ladera con vistas al valle de Oaxaca

Cabaña Teitipac entre ramas secas, con una persona en la escalera que sube a la cubierta

Así pues, moldeando la casa en dos niveles con piedra, acero, cristal y madera se logra un diseño atemporal en el que los materiales se amalgaman con el terreno, una interconexión que irá creciendo con el tiempo. Y, a su vez, los propietarios disfrutarán del horizonte montañoso desde cualquier lugar de la cabaña, ya sea al calor de la lumbre o en cualquiera de los dos tejados habilitados como terrazas.

Subestructura de vigas de madera oscura del voladizo de la Cabaña Teitipac sobre el terreno de roca y raíces

Escalera metálica de acero corten junto a un muro de piedra que sube a la azotea de la Cabaña Teitipac

Pasarela metálica sobre muro de piedra y puerta de acero corten en la Cabaña Teitipac, entre ramas secas

Cubierta de la Cabaña Teitipac con pavimento de barro y barandilla de acero, vista bajo un árbol sin hojas

Pasarela de acero corten con barandillas que cruza hacia la cubierta de la Cabaña Teitipac y las montañas

Planta de la Cabaña Teitipac de LAMZ Arquitectura con sus dos volúmenes desplazados entre los árboles