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9 de noviembre de 2018
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Pedro Ferrer

Álvaro Siza reduce la capilla rural a su mínima expresión

La Capela do Monte corona una pequeña colina de la localidad portuguesa de Barão de São João, en la región del Algarve. Proyectada en 2016 por Álvaro Siza, este ejercicio extremo de abstracción sorprende sin duda al visitante, que ha de acceder a ella por un sendero lateral.

Capela do Monte de Álvaro Siza, volumen de piedra caliza sobre una colina del Algarve

El monolito de piedra caliza de color arena y fachada en forma de U se asienta en un terreno fértil rodeado de olivares. Con una planta de 10,34 x 6,34 metros y una altura que alcanza los 6, su solidez se ve quebrada únicamente por dos estrechas aberturas en los muros, que complementan el vacío central. A la hora de diseñar este sistema de ventilación natural, Siza se inspiró en las obras del arquitecto egipcio Hassan Fathy, ya que el norte de África y el Algarve presentan un clima y una orografía similares.

Fachada de la Capela do Monte de Siza con su hendidura superior, vista al anochecer en el Algarve

Vista elevada de la Capela do Monte rodeada de olivos y campo en el Algarve portugués

Capela do Monte de Álvaro Siza con un olivo junto al muro y la luna sobre el cielo azul

En un alarde completo de ascetismo, el edificio carece de electricidad, calefacción y agua corriente. La propia estructura basta para mantenerlo fresco en verano y caliente en invierno. En ese sentido responde a lo que el premio Pritzker denomina «un proyecto arquitectónico puro», es decir, funcional pero reducido a su esencia.

Capilla de piedra caliza de Siza sobre un plinto blanco entre el monte bajo del Algarve

Capela do Monte de Siza bajo la luna llena, monolito aislado en el campo del Algarve

Esta mínima expresión tiene también su reflejo en la zona de entrada, donde tres grandes murales de azulejos recrean escenas de la vida de Jesús con solo unos pocos trazos. Unos bocetos dibujados por el propio Álvaro Siza que la empresa lusa Viúva Lamego se encargó de fabricar.

Patio de acceso entre muros ocres con azulejos dibujados a línea en la Capela do Monte de Siza

Panel de azulejos blancos con un dibujo a línea sobre un muro ocre en la Capela do Monte

Panel de azulejos con dibujo a línea de figuras abrazadas en la Capela do Monte de Álvaro Siza

Interior de la capilla con puerta abierta al paisaje y panel de azulejos sobre un muro ocre, Capela do Monte

Una vez atravesada esta zona –llena de luz gracias a los huecos en la fachada y el tejado– llegamos a la capilla propiamente dicha. También aquí se hace gala de una sobriedad total, con alicatados hasta media altura y un riguroso color blanco en paredes y techo. La única concesión cromática proviene del mobiliario, elaborado por el estudio de carpintería Serafim Pereira Simões, nuevamente a partir de diseños de Siza. Un lugar para un recogimiento luminoso donde destaca la gran cruz abstracta junto al altar.

Nave blanca de la Capela do Monte con altar y sillas de madera bajo una ventana alta y estrecha

Sillas de madera frente al altar y ventana vertical en la nave de la Capela do Monte de Siza

Sillas y banco de madera en la nave blanca de la Capela do Monte con la luz entrando de lado

Rayo de luz sobre el zócalo de azulejo y los bancos de la Capela do Monte, Algarve

Detalle del mobiliario de madera clara con encuentros escalonados en la Capela do Monte de Siza

La Capela do Monte se completa con una amplia terraza sobre la colina para enlazar el rico entorno natural con el espacio de oración.

Vista aérea de la Capela do Monte, volumen blanco aislado entre vegetación y caminos de tierra, Algarve

Capela do Monte de Álvaro Siza con la puerta iluminada en su cara de piedra y el plinto blanco