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22 de junio de 2018
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Pedro Ferrer

48° Nord, un hotel insólito en el corazón de Alsacia

Fruto de las dos grandes pasiones del paisajista francés Emil Leroy-Jönsson –la naturaleza y la arquitectura– el Landscape Hotel 48° Nord ofrece una experiencia única de ecoturismo. Ubicado en la pequeña localidad alsaciana de Breitenbach, en pleno macizo de los Vosgos, este establecimiento hotelero apuesta por un programa fragmentado de líneas sencillas. Un plan con el punto justo de atrevimiento para integrarse en su entorno con personalidad.

Cabaña de madera clara sobre un prado con colinas de Alsacia al fondo, en el hotel 48° Nord

La idea surgió durante una acampada en el Parque Nacional Sarek de Laponia, donde Leroy-Jönsson imaginó un «hotel paisaje» compuesto por cabañas de madera con sello escandinavo. Así que se asoció con la firma noruega Reiulf Ramstad Arkitekter y el estudio francés ASP Architecture para materializarlo.

Torre de madera y otras cabañas dispersas entre frutales en 48° Nord, Vosgos

Herederas del «hytte» noruego, 14 cabañas salpican la ladera a modo de rocas que se afirman en la pendiente. Revestidas de madera de castaño local sin tratar, descansan sobre pilotes con un doble propósito: conservar el paisaje y facilitar un eventual traslado de las construcciones.

Cabañas de madera con balcón en voladizo sobre la ladera en el hotel 48° Nord de Emil Leroy-Jönsson

Cabaña de 48° Nord con fachada de listones, balcón cubierto y base inclinada de madera oscura

Torre de madera con ventana iluminada junto al camino de grava entre árboles en 48° Nord

Cada cabaña cuenta con acristalamientos panorámicos para disfrutar del entorno de montañas, pastos y árboles. El equipo de Reiulf Ramstad diseñó cuatro tipologías de «hytte» contemporáneo con formas y cualidades diferentes. Las Low Grass, de una sola planta y accesibles para todo el mundo, se agrupan cerca del edificio principal. Las Tree y las Ivy, muy esbeltas, se hacen eco de las cimas próximas con su verticalidad, afianzándose en la zona intermedia. Por último, las Fjell (montaña en noruego), situadas en la cima de la colina y con espacios protegidos del viento, son ideales para las familias.

Cabaña de madera con ventanas elevadas entre manzanos y colinas otoñales, hotel 48° Nord

Volumen de madera en forma de L invertida junto al camino de grava en el hotel 48° Nord

Cabaña de cubierta inclinada y ventana vertical sobre la ladera boscosa del hotel 48° Nord

Los interiores, también minimalistas, destilan un aire rústico con su madera de color claro y su práctico mobiliario empotrado. Una invitación al recogimiento heredada de sus antecesores nórdicos, aunque matizada aquí con acierto por generosos ventanales hacia la naturaleza.

Habitación con ventanal en la cubierta inclinada, balcón de madera y vistas a los Vosgos en 48° Nord

Ventana cuadrada de la sauna de madera con un cubo de agua y vistas al valle en 48° Nord

Todas las cabañas incorporan techos verdes, un aislamiento natural que contribuye a la sostenibilidad de la propuesta. En este sentido, toda el agua de lluvia se recoge y se trata posteriormente en un lecho filtrante de arena para su posterior aprovechamiento.

Edificio de recepción de madera con cubierta a dos aguas junto a abedules en 48° Nord, Alsacia

Además, el proyecto 48° Nord incluye un edificio principal con áreas comunes como un spa o un restaurante que se nutre de productos orgánicos de la región y del propio huerto del hotel.

Restaurante en penumbra con mesa corrida de madera oscura y estanterías de cerámica en 48° Nord

Terraza acristalada con mesas y sillas negras frente a las montañas de los Vosgos en 48° Nord